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LA IMPORTANCIA DEL DESCANSO EN LA EDAD ESCOLAR

En la edad escolar, dormir las horas necesarias y tener un sueño de calidad es un aspecto crucial para el crecimiento y desarrollo de los niños.

 

 

 

 

En función de la edad del niño variarán las horas de sueño recomendadas. Cuanto más pequeños más tiempo requieren para dormir. Así tenemos que:

  • Un recién nacido puede llegar a dormir hasta 18 horas diarias distribuidas en pequeños intervalos.
  • Un niño en edad preescolar disminuye considerablemente este número de horas de forma progresiva, dejando de dormir las siestas en la mañana y reduciendo la de la tarde a medida que se hacen mayores.
  • Sobre la edad de 6 años, son recomendables 10 horas de sueño (sin siestas).
  • A partir de la adolescencia se desaconseja dormir menos de 8.

 

Existen una serie de elementos que inciden en un mal descanso para los niños. Entre ellos podemos encontrar la televisión, los videojuegos y el ordenador. La luz de éstos, tal y como comentábamos en artículos anteriores, ayuda a alterar nuestro ritmo circadiano.

También encontramos ciertos alimentos que no deben consumirse en la cena, ya que pueden afectar al sueño, como por ejemplo : té, café, bebidas estimulantes, los chocolates, azúcar en forma desmedida, algunas frutas y las frituras.

Por el contrario, existen alimentos que benefician un buen descanso y estado de ánimo, como el jamón, las carnes de aves, el pescado, la leche y sus derivados, el arroz, las pastas, verduras y hortalizas, entre otros.


Por norma general, los hábitos saludables de sueño en niños son los mismos que en adultos:

  • Evitar comidas copiosas antes de dormir.
  • Evitar acostarse con sueño.
  • Dormir en un entorno apropiado, sin ruidos, iluminación adecuada.
  • No realizar ejercicio físico por la noche.
  • Regular la temperatura de la habitación.
  • Utilizar ropa cómoda.
  • Tratar de respetar los horarios, levantándose y acostándose siempre a la misma hora.
  • Utilizar la cama sólo para descansar, no para ver televisión o jugar.
  • No dormir siesta cuando se está en edad escolar.

 

Con el fin de mejorar el descanso es necesario que para dormir, el niño tenga en su habitación una luz tenue que logre disminuir su ritmo de actividad física y mental. Los más pequeños pueden escuchar un cuento de sus padres.

Procurar un buen descanso a los más pequeños es muy importante. Un mal descanso puede significar no sólo el cansancio e irritabilidad del niño durante el día, sino también problemas de salud física y psicológica, mal rendimiento escolar, trastornos en su desarrollo emocional y social, entre otros.

Por último, tras seguir hábitos de sueño recomendables y para verificar que el niño está teniendo un buen descanso, es importante observar que éste amanece con buen estado de ánimo y sin sueño.

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